MADRES SORDAS Y LACTANCIA: CÓMO DERRIBAR LAS BARRERAS INVISIBLES

Escribir este artículo nace después de haber visto la película “SORDA” de Eva Libertad, una película que recomiendo a todos. 

Para entender el tema que expongo a continuación, hay que intentar definir primero qué es la maternidad. La maternidad no es solo embarazo, parto y crianza. Son también emociones, dudas, apoyos, o la falta de ellos y, sobre todo, la forma en que la sociedad y el sistema sanitario acompañan a las madres. Ahora bien, ¿qué ocurre cuando la madre es sorda?

Los estudios, lo confirman, estas madres se enfrentan a retos específicos que afectan a su bienestar mental y su experiencia con la lactancia. La mayoría de las madres sordas se encuentran con dificultades de comunicación con los profesionales sanitarios, lo que aumenta la sensación de aislamiento social, ansiedad y estrés, lo que dificultará con el inicio y continuidad de la lactancia.

Las investigaciones muestran niveles más altos de ansiedad y, mayores tasas de estrés perinatal entre madres con discapacidad auditiva comparadas con madres oyentes. La experiencia de no ser escuchada o comprendida por el personal sanitario puede contribuir a sentimientos de vulnerabilidad, baja autoestima como madre, miedo a tomar decisiones erróneas respecto a la alimentación del bebé, y sentimientos de culpa si no se logran los objetivos establecidos.

Imagina lo que significa intentar aprender a colocar al bebé al pecho, manejar una mastitis o conservar la leche… sin intérprete, sin recursos en lengua de signos, sin material visual claro. Al final, muchas acaban dependiendo de asociaciones o comunidades de personas sordas para resolver dudas, en lugar de contar directamente con su matrona o pediatra. Eso retrasa la ayuda profesional y aumenta la incertidumbre.

¿Qué hacen entonces estas madres?

La mayoría de ellas no les queda otra que depender de Asociaciones o Comunidades de sordos, y esto retrasa la búsqueda de ayuda profesional y aumenta la incertidumbre sobre la alimentación del bebé.

La buena noticia es que no hablamos de algo inevitable. Las investigaciones muestran que, cuando las madres sordas reciben información accesible, asesoramiento en lengua de signos o participan en grupos de apoyo dentro de su comunidad, la experiencia cambia radicalmente. La satisfacción aumenta, la lactancia se prolonga más tiempo y el bienestar materno mejora. Ofrecer estas medidas desde el embarazo y durante el puerperio disminuye la angustia, mejora la confianza materna y favorece prácticas de lactancia más seguras y satisfactorias.

Soluciones

El problema no es la sordera, sino un sistema que no se adapta.

  • Incorporar protocolos de accesibilidad a los servicios perinatales.
  • Intérpretes en consultas y hospitales.
  • Derivación a recursos comunitarios. 
  • Material en lengua de signos y 
  • Formar a los profesionales en diversidad y sensibilidad cultural.  

Bibliografía

  • Bieler, J., Stocker, D., & Gloor, C. (2024). Barriers to and facilitators of effective communication in perinatal care for women with hearing disabilities: A systematic review. BMC Pregnancy and Childbirth, 24(1), 45
  • Chin, N., & Cuculick, J. (2013). Deaf mothers and breastfeeding: Do unique features of the deaf community enhance breastfeeding success? Journal of Human Lactation, 29(4), 564–570.  
  • Mitra, M., Iezzoni, L. I., Zhang, J., Long-Bellil, L. M., Smeltzer, S. C., & Barton, B. A. (2015). Perspectives on breastfeeding among women with disabilities: Results of a national survey. Disability and Health Journal, 8(4), 586–594

Imagen de freepik

Natalia Avellaneda

Psicóloga Sanitaria (Col. M-18157) y Psicooncóloga. Área de Psicooncología, enfermedades, dolor crónico y cuidados paliativos del Centro Sanitario ESTUPENDAmente! en El Puerto de Santa María (Cádiz).